En la Contraloría General del Magdalena, la planificación no es un ejercicio burocrático, es el cimiento sobre el cual edificamos la vigilancia de los recursos públicos. En cumplimiento de la Resolución 036 de 2026 y los lineamientos del Modelo Integrado de Planeación y Gestión (MIPG), presentamos nuestra hoja de ruta institucional.
Esta sección agrupa los 12 instrumentos de gestión que guían nuestro actuar. Pero, ¿por qué son fundamentales? Porque una entidad que audita el futuro del país debe, ante todo, ser ejemplo de orden, transparencia y eficiencia en su propia casa.
La articulación de estos planes responde a tres pilares estratégicos que garantizan que el control fiscal sea moderno y efectivo:
Gobernanza y Transparencia: Al publicar planes como el de Transparencia y Ética Pública o el de Adquisiciones, abrimos nuestras puertas a la ciudadanía. La transparencia es el mejor antídoto contra la ineficiencia; planificamos públicamente para que seamos evaluados con la misma rigurosidad con la que auditamos.
Valoración del Talento Humano: El control fiscal es, en esencia, un ejercicio intelectual y técnico. Los planes enfocados en Capacitación, Vacantes e Incentivos aseguran que contemos con los mejores profesionales, motivados y protegidos bajo estándares de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Seguridad en la Era Digital: Como custodios de información sensible, el PETI y los planes de Seguridad y Privacidad de la Información no son opcionales. Son la armadura que protege la evidencia institucional y la privacidad de los ciudadanos frente a los retos del entorno digital actual.